El alojamiento me fascinó. Todo cuidado al máximo detalle, no le faltaba de nada, muy limpio, los electrodomésticos nuevos y el jacuzzi espectacular. Ely, la propietaria, muy amable, nos invitó a unas manzanas y a unos dulces. Estuvo muy pendiente de que estuviéramos a gusto. Sin duda repetiremos.
Muy recomendable