Lo bien acondicionado que estaba el apartamento, no le faltaba detalle, tenía todo lo necesario para pasar unos días de desconexión en un sitio idílico. Se respiraba paz y tranquilidad y a un paso de Ainsa. De los mejores hoteles rústicos en los que te puedas alojar sin duda. Destacar la amabilidad y la predisposición a ayudar de Eli y Leo.
Sitio perfecto en el que desconectar