Preciosa ubicación, rincón mágico entre las montañas. Decoración exquisita, muebles restaurados con gusto y electrodomésticos de diseño, limpieza impecable. No falta un detalle. Personal muy amable, en especial, Ely, que no puede ser más encantadora. Para repetir… y más días !!
Trato exquisito, lugar encantador, limpieza impecable